Inicio Contacto Quito, octuber 18, 2017

PUBLICACION DEL LIBRO.-

EL NEOCONSTITUCIONALISMO EN EL ECUADOR.

 

Buenas noches señores miembros de la mesa, señoras y señores presentes.

Es sumamente placentero para mí, dirigirme a ustedes con motivo de la presentación al foro de la obra, el Neoconstitucionalismo en el Ecuador de autoría del Doctor Juan Esteban Ponce Villacís, lo he conocido generalmente a través del contenido de la obra, no tenía el privilegio de ser su amigo, sino que realmente es una de estas amistades heredades, en este caso mi amigo originario es su padre aquí presente el Doctor Alejandro Ponce Martínez.

Decía yo que el Doctor Juan Esteban Ponce Villacís me ha dispensado con el altísimo honor que en este momento estoy cumpliendo, en realidad, la sola mención de los apellidos del autor hacen presuponer al lector que se trata de una verdadera obra jurídica en el sentido estricto de la palabra, por la tradición que se encuentra tras esos apellidos es inmensa  no solo en cantidad sino en calidad. Debo enfatizar, que dicha presunción  no solo queda en tal categoría, sino que en la lectura de la obra se ratifica absolutamente lo que se presumía.

Sin duda es altamente loable haber emprendido los actuales momentos con una tarea destinada a llenar los vacíos en la literatura ecuatoriana y que permiten generar a los ciudadanos contar con una fuente de información, criterios de altísimo nivel científico sobre una realidad imperante en el ecuador que es el Neoconstitucionalismo, digo esto, por cuanto existen una serie de publicaciones, seminarios, cursos, y actividades de carácter académicos destinados a difundir esta tendencia, las cuales ofrecen una visión concreta y limitada y sesgada frente a la cual realmente es refrescante por decir lo menos tener el aporte del Doctor Ponce Villacís-

La obra que se presenta hoy, permite a la colectividad contar con una visión crítica del Neoconstitucionalismo que se está aplicando en el Ecuador, debidamente sustentado y pronunciado de uno de los más grandes representantes de esta corriente de pensamiento jurídico en el mundo. En la obra, se realiza un análisis de cómo la jurisprudencia, tanto de la justicia constitucional como de la justicia ordinaria ha permitido hacer efectivo la vigencia y protección  de los derechos humanos poniendo especial énfasis en comparar, cuáles han sido los resultados en este sentido de la aplicación de las normas jurídicas, tanto en el texto constitucional anterior como del vigente, concluyendo el autor que la protección de los derechos era posible y de hecho fue efectiva con la aplicación de normas anteriores a la actual constitución, con lo cual se demuestra objetiva y casuísticamente por parte del autor, que no era necesario la implantación del Neoconstitucionalismo para la protección de derechos, y que existe ya desde hace muchos años el marco normativo que permite proteger los derechos de las personas.

Un mérito digno de destacarse, es que el autor ha logrado tocar en profundidad muchos temas, en un número de hojas apropiado que facilita e invita al público a revisar la obra, lo que sin duda redunda en un efecto multiplicador de transmisión de conocimientos. El libro se encuentra dividido en tres capítulos; el primero de ellos denominado: El Neoconstitucionalismo, el segundo: Principios generales de los Derechos Humanos, y el tercero: Novedades del texto de Montecristi.

El Doctor Ponce Villacís, para abordar el tema del Neoconstitucionalismo refiere a las circunstancias fácticas que obligaron a las comunidades a organizarse política, jurídica y económicamente y a través de citas e hitos históricos y de afirmaciones de prestigiosos tratadistas explica el nacimiento de la teoría de la limitación del poder a la que identifica como fuente del Constitucionalismo, posteriormente refiere en el texto algunos instrumentos jurídicos trascendentales en la evolución del Constitucionalismo como el Bill of Rights, la Declaración de Independencia de Estados Unidos de América, y la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789, instrumento este último que es comentado artículo por artículo, resaltando del mismo el siguiente principio: Toda sociedad en la cual no está establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carecen de Constitución. Concluye el autor que el Constitucionalismo, como corriente derivada de la Declaración de 1789, no puede modificarse en su concepto fundamental que es la división de poderes y la garantía de derechos. Por lo que asevera que la técnica jurídica que es derivación de la Ciencia del Derecho no puede modificar la verdad encontrada por medio de la Ciencia.

Se instalan estas bases, el Doctor Ponce Villacís, procede a referirse al Neoconstitucionalismo como tendencia de la filosofía del Derecho defendida por un grupo de los filósofos entre los que destaca a Ronald Dworkin, Robert Alexy, Gustavo Zagrebelsky y Carlos Nino. Indica el autor que el término Neoconstitucionalismo, se populariza a raíz de la denominación realizada por Susana Pozzolo en un artículo publicado en la Universidad de Génova “Neoconstitucionalismo y Especificidad de la interpretación Constitucional” del año 1998. Sin embargo destaca que el inicio de esta corriente tiene lugar alrededor de 1970, como consecuencia de las críticas realizadas por el profesor Dworkin al profesor Hart. Recuerda el autor que en relación a esta tendencia, no existen definiciones sino conceptos y rasgos característicos, entre los que destaca, que el ordenamiento jurídico no solo está compuesto de reglas sino también de principios, una priorización de la ponderación sobre la subsunción, la supremacía de la Constitución, la primacía de los Principios Constitucionales versus las normas actuales.

Se caracteriza el Neoconstitucionalismo por su forma peculiar de aplicar el Derecho, donde se resalta la argumentación del juez y se ubica los principios como valores morales en la cúspide de la argumentación, de tal forma que el contenido de la Constitución desde una perspectiva axiológica, prima sobre la norma. Algunos Neoconstitucionalistas, ven a la Constitución como un conjunto de normas de carácter abierto cuyo único límite es una manera moral interpretada, incluso hay Neoconstitucionalistas que expresan que los márgenes de acción pueden estar fuera de los otorgados por la Constitución.

Refiere el autor que la aplicación en el Ecuador del Neoconstitucionalismo, que ha criterio de la Corte Constitucional en el sistema jurídico imperante en el país, es contrario al principio de fallos vinculantes consagrados en el texto Constitucional. Así pues, este Neoconstitucionalismo radical, anula la acción del legislador, acaba con el principio de certeza del Derecho, ataca la seguridad jurídica, termina con el sistema del Derecho Positivo y Racional, y deforma los criterios del concepto de la vida.  

 

Expresa el autor, que para conseguir una máxima efectividad se está alistando a los jueces a dar soluciones diferentes a las pedidas por las partes en conflicto en ejercicio abusivo de una discrecionalidad, esto basado en una interpretación extensiva de Zagrebelsky en su artículo denominado “Jueces Constitucionales”, lo que no se venció por parte de los precursores de esta Corriente, es que el mismo Zagrebelsky, en ese artículo expresa lo siguiente sobre la tan pregonada denominada constitución viviente. Dice Zagrebelsky, los argumentos contra la Constitución Viviente se centra en los peligros de la jurisprudencia creativa, hecha posible por la interpretación evolutiva; separarse de los orígenes significa aumentar la discrecionalidad, discrecionalidad equivale a politización, la politización es incompatible con el carácter Judicial de la Justicia Constitucional, y ofende a la separación de poderes haciendo daño al legislativo. La ofensa, la separación de poderes a su vez mina la legitimidad de la Justicia Constitucional.

Más adelante, el mismo autor refiere; no solo para mantener la separación de poderes, no solo para preservar el carácter judicial constitucional, sino también para salvaguardar las razones en su legitimidad es necesario rechazar las doctrinas de la Constitución viviente, aunque se haya impuesto con la fuerza de los hechos en la práctica de las cortes.

Luego de esto, el Doctor Ponce Villacís, trata el tema de la denominada ponderación, resaltando los peligros de que la aplicación del Derecho dependa de valores que solo sirven en una situación particular, en un momento determinado. Sobre la interpretación Constitucional, refiere el autor que el fin último de la interpretación debe ser disminuir la discrecionalidad, y por tanto la interpretación de la Constitución debe realizarse en aquellos casos en que no exista claridad de la norma, o normas que deben ser aplicadas. A lo largo de la obra, señala las diversas disposiciones constantes en la Constitución, y destaca principalmente las incongruencias en que ha caído la Corte Constitucional cuando ha optado por aplicar un criterio u otro de interpretación. Es así, que en el caso de las tarifas aeroportuarias, se aplicó la ponderación y en un caso respecto al espectro radioeléctrico se aplicó el tenor literal del texto, para interpretar la Constitución.

También destaca el autor, que la Corte Constitucional en algunos casos, señala la obligatoriedad de respetar los fallos del Tribunal Constitucional, y que en otros le quita total valor a la Constitución.

El primer capítulo de la obra, termina con un análisis de la ponderación en el Neoconstitucionalismo, en esta parte el autor pone de manifiesto que Alexy ejemplifica toda su teoría dentro de un sistema constitucional que tiene márgenes bien definidos y que son aceptados por el mismo, por lo que es un verdadero atentado para la Academia de la Ciencia del Derecho, usar su figura y teoría fuera de las mismas limitaciones impuestas por este gran filósofo del Derecho. Se señala además en la obra, que a través de la ponderación se busca atribuir un escudo para que el Juez en forma discrecional, bajo un discurso moral interno, base sus decisiones fuera de los márgenes de la normativa Constitucional.

Insiste el Doctor Ponce, que esto no es ni puede ser una correcta aplicación de la teoría de Alexy, refiere que Comanducci sobre este particular manifestó, sin embargo, si se procede así, el interprete se atribuye a sí mismo un poder, el de instituir una jerarquía y por tanto modificar el sistema y hacerlo además caso por caso, lo que resulta incompatible con la defensa de los valores incorporados al ideal del Estado de Derecho, que son el de la certeza del Derecho y la División de Poderes.

Resalta el autor, como ya desde hace muchos años la entonces Corte Suprema de Justicia realizó lo que hoy se conoce como ponderación de Derechos, y cita un caso concreto del año 1993. Lo mismo refiere el Doctor Ponce de la actividad del Ex Tribunal Constitucional con la referencia de un caso específico.

En el Capítulo Segundo, relacionado a los Principios Generales de los Derechos Humanos, se indica que la concepción básica de estos es asegurar la esfera de libertad del individuo frente a intervenciones del poder público; por lo que los Derechos Humanos tienen un enfoque Estado-Ciudadano.

Se hace un recuento de los Derechos que tienen el carácter de fundamentales, indicando las distintas generaciones de estos y analizando la tendencia dualista y monista sobre la influencia del Derecho Internacional sobre el Derecho doméstico. Se releva la característica de universalidad, indivisibilidad e interdependencia de los Derechos Humanos, y se cita como el Ex Tribunal Constitucional en un fallo del 2007, en relación a una acción de amparo ya hacía uso del principio de interdependencia de los Derechos sin necesidad del texto de Montecristi.

Posteriormente se aborda el tema del Principio de Progresividad de los Derechos Humanos, a la luz del art. 26 de la Convención Americana de Derechos y la aplicación que de este realizó  la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Cinco Pensionistas contra Perú, expresa el autor que en su opinión el Principio de progresividad, está dentro del margen de Derechos Humanos, en conexión con el Principio de Indivisibilidad de interdependencia y universalidad de los Derechos Humanos.

Sobre los Derechos Colectivos el Doctor Ponce expresa, que son la derivación de los Derechos del Hombre como un individuo que resuelva hacer efectivo el Derecho de la persona como un hecho que afecte una pluralidad de individuos.

Cita como ejemplo de resoluciones del Tribunal Constitucional que con la anterior Constitución existía ya la posibilidad de proteger los Derechos y concretamente el desarrollo progresivo de ellos. Se plantea el autor la interrogante, que si con el texto Constitucional actual existe un real beneficio en cuanto a la Progresividad de los Derechos medible a través de la eficacia y exigibilidad de ellos; concluye que esta interrogante, lleva necesariamente a la revisión de la existencia de las garantías en el sistema jurídico tanto en las denominadas primarias como de las conocidas como secundarias. Y es en este orden de ideas, que en el capítulo tercero de la obra, analiza las Novedades del texto de Montecristi.

En esta parte del libro, el autor expresa que es un craso error aumentar las funciones del Estado de tres a cinco, y realiza una crítica a algunas disposiciones del texto de Montecristi. Así por ejemplo señala, que el Art.1 de la Constitución, al agregar el concepto de Estado de Derechos, acaba con un sistema jurídico que se basa en someter los poderes públicos al Derecho conforme la obligación constante en la Carta Democrática Americana.

Considera el autor que los Arts. 45 y 66 son contrarios al Derecho a la Vida, que existe un atentado al Derecho de la Propiedad, por cuanto el Art. 313 del texto de Montecristi, permite declarar como sector estratégico a esta, afectando directamente a la propiedad privada.

Destaca su preocupación por el mandato del Art. 70 de una educación basada únicamente en términos de Derechos, y afecta a una formación educativa en términos de valores cristianos. Considera que el Art. 355, atenta contra la Autonomía Universitaria. Indica que la disposición del Art. 428 de la Constitución, contradice al Art. 426 de la misma y es un retroceso en el control difuso de Constitucionalidad.

Para finalizar, el autor refiere a las disposiciones de carácter Constitucional sobre Garantías Primarias, que a pesar de parecer en rangos literarios a avances de la materia en Protección a Derechos, en la práctica no han resuelto ningún problema de sanidad, seguridad social, etc., para los ciudadanos.

Y sobre las garantías secundarias, se refiere a las herramientas jurisdiccionales para la efectiva protección de Derechos. Se hace un análisis objetivo respecto de las Instituciones del Habeas Corpus, Habeas Data, la obra llamada la Acción de Protección, la Acción por incumplimiento, la Acción Pública de Inconstitucionalidad y la Acción extraordinaria de Protección. Esta última, acertadamente advierte el autor atenta contra la Institución de la cosa juzgada.

En conclusión, esta obra constituye un significativo aporte no solo para la academia o para el foro profesional, sino principalmente se rige como una obra de gran valor en defensa de la democracia. El Neoconstitucionalismo en el Ecuador es una luz, y una alerta para la ciudadanía, la misma que ante los mensajes oficiales y opiniones desacertadas puede extraviar el camino que la lleve al progreso y a la libertad, a transitar por ese sendero que no es regentado Ni por izquierdas ni derechas, sino por aptitudes sensatas y sesudas de gobernantes y gobernados.

Los invito entonces a todos a leer con detenimiento la obra Neoconstitucionalismo en el Ecuador que sin duda se convertirá en material indispensable de reflexión Nacional.    

 

Portada

UN LIBRO PARA LEERLO Y CONSERVARLO.

 Un entrañable amigo y compañero de la vida, apenado me confesó que no había podido vivir la experiencia ocurrida en el mes de Abril del año 2005 en la ciudad de Quito, porque la urgencia y la gravedad de sus negocios, le habían obligado a dedicar toda su atención al trabajo. Pero- me aseveró- “mi mujer y mis hijos si salieron a recibir gases lacrimógenos durante varias noches”.

 Estas expresiones nos permiten reflexionar en el hecho de que, algunas personas no tuvieron la fortuna de participar en el fenómeno social y político más importante que se ha vivido en el Ecuador contemporáneo: la lucha heroica del pueblo por la preservación del ordenamiento constitucional y el sacrificio de hombres y mujeres de todas las edades para expulsar y castigar a un Dictador que pretendió engañar a los ecuatorianos y destruyó la institucionalidad democrática de su propia patria.

 Quienes vivimos los atropellos y participamos en esta gesta podemos afirmar que nos ha tocado experimentar en el mas alto grado todas las emociones y sensaciones que son propias de la naturaleza humana: primero la indignación, la rabia y la impotencia; luego el repudio, la ira y el desprecio; en algunos momentos el temor y la desesperación; en muchos días el valor, la solidaridad y la esperanza. A veces nos embargo un sentimiento de pesadumbre, de desesperanza y de rencor; pero al mismo tiempo vivimos horas de patriótica alegría y al fin la tranquilidad del deber cumplido.

 Esa es la verdadera importancia de este libro, que permitirá a quienes pusieron en peligro sus propias vidas y su seguridad, volver a vivir esas experiencias irrepetibles: y a aquellas otras personas que no pudieron o no quisieron intervenir en los combates, conocerán de los hechos de fuente directa, narrados por los verdaderos actores de esta epopeya; todo ello con el lenguaje coloquial que utilizamos en nuestras vidas cotidianas, en narraciones que tienen el olor de los gases tóxicos y la sensación del cansancio de jornadas interminables en las calles y en las plazas de Quito.

 Este es un documento en el que encontraremos el testimonio directo de los protagonistas de este gran movimiento cívico, que ha reunido a hombres y mujeres patriotas de todas las edades y condiciones sociales, y que cobijados por el nombre y la bandera de “CIUDADANOS POR LA DEMOCRACIA” luchó durante cinco meses, diariamente, por el mas noble de los ideales: el auténtico respeto por la Constitución y por la Ley.

 No se trata en esta publicación de esgrimir tesis jurídicas, ni de explicar documentadamente lo acontecido durante la oprobiosa dictadura que deshonró al país en el malhadado gobierno de un militar de apellido Gutiérrez. Esa tarea queda como asignatura pendiente y será en su momento, motivo del análisis profundo de historiadores, cuentistas sociales, investigadores y politólogos que tendrán profuso material en los disparates y atropellos históricos cometidos por el  dictador con la complicidad de un parlamento nacional mediatizado e irresponsable.

 La intención con la cual se escribió y se publica esa obra, es la de preservar en la memoria de todos los ecuatorianos, y en la de las generaciones que nos sucedan, una lección de civismo y una advertencia a todos aquellos a los que la Providencia o el destino, les entregue la responsabilidad de gobernar al Ecuador. Todos ellos tienen que saber que los ciudadanos que viven en esta ciudad bendita, tienen un alma noble y un espíritu pacífico y hasta tolerante, pero que están dispuestos a ofrendar sus propias vidas cuando la patria los convoque y se convierten en verdaderas fieras, cuando de defender sus principios se trata.

 Lo hermoso de todas las historias que aquí se cuentan es el hecho de que la lucha heroica no se dio en Quito, y en otras ciudades, para conseguir obras ni asignaciones presupuestarias. Se dio para conseguir el respeto a la democracia, a la ética y a la moral, concientes de que si con cualquier excusa se viola o se orilla el estricto cumplimiento de la norma constitucional, corremos el peligro de desintegrarnos como país o convertirnos en un Estado dominado por las mafias.

 Este libro de agradable lectura y adornado de un rico anecdotario, por último constituye un homenaje a todos los héroes y heroínas, algunos con nombre y apellido, pero muchos otros anónimos, que después de cumplir con sus tareas de trabajo y del hogar, durante muchos días, sacrificaron todo, padecieron hambre y frío; recibieron golpes, gases y balas, y todo ello con el único propósito de salvar al Ecuador de las garras de una gavilla de aventureros que logró destruir el sistema de administración de justicia y terminó con el Estado de Derecho en el Ecuador.

 Ojala estas paginas escritas por ciudadanos comunes y corrientes que dan testimonio de su lucha por la democracia sirvan también para que quienes tienen la responsabilidad de hacerlo no caigan en el grave pecado del perdón y olvido, pues no basta con llegar al poder, sino que hay que cumplir con la responsabilidad de hacer justicia y sancionar a los culpables, so pena de que la historia se repita.

 Oswaldo Cevallos

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Autores del libro

25 autores de libro, Democracia SI, Dictadura NO. Presentarán la obra,  el día 10 de Agosto a las 18h00 en el Centro Cultural Metropolitano. García Moreno y Espejo Esq.

 
David Ponce Gómez de la Torre, Diego Guzman Espinosa, Juan Esteban Ponce, Juanita Arias de Vera, Mónica Correa de Baquero, Rodrigo Salazar, Andrés López Vásconez, Coca Muñoz, Fernando Ponce Villacís, Manuela Gallegos Anda, Rommel Betancourt, Francisco Morales, José  Morales Tejada, Sebastián Ignacio Donoso Bustamante, María Eulalia  Guzmán Espinosa, Mariana Muñoz Jaramillo, Sebastián Ponce Hoguín, Pablo Ponce Martínez, Matilde Arias M, Carlos Silva Silva, Ruby Rodríguez Castelo, Alejandro Ponce Martínez, María José Moreano ,  Marianela Guzmán Espinosa, Alfredo Barragan Medina