Inicio Contacto Quito, diciembre 17, 2017
Discurso de Presentacion por Juanita Arias

Discurso de Presentación del la obra, Democracia SI Dictadura NO por:
Juanita Arias  [jcamav@yahoo.com]
10 de Agosto de 2005
Centro Cultural Metropolitano

En este foro y frente a los que han reconocido el valor y la fuerza de la lucha, en esta fecha que más que una fiesta nacional es una demostración de lo que el pueblo unido puede cosechar, estamos aquí para  mencionar que Ciudadanos por la Democracia es un espacio abierto donde a todas las personas, sin importar sexo, edad, ideología, profesión nos han dado la oportunidad de expresarnos libremente, donde todos nuestros pensamientos son tomados en cuenta  haciendo de cada expresión una semilla de inquietud.

Como nunca antes en la historia del País, en los últimos meses el papel de la mujer ha sido protagónico, se dio el hecho inédito, nosotras las mujeres prendimos la mecha de  la revuelta de los forajidos, como hoy se la conoce.

Fuimos nosotras, las mujeres, amas de casa que compartiendo el tiempo de nuestras vidas entre la exigencia al respeto de los ideales y las labores del hogar hicimos de la lucha el pan de cada día, demostrando  fortaleza, no nos atemorizaron las bombas, no nos amedrentaron los policitas, no nos hicieron huir los disparos, sino que se convirtieron en el motor que nos empujaba a seguir adelante con la única convicción de que era “ahora o nunca” sembrando fe en la lucha y en la libertad.

Mujeres que nos ganamos un espacio en la “política nacional” no con discursos ni consignas, sino recorriendo las calles, levantando la voz sin perder esos matices de feminidad y dejando en claro que con el honor no  existen pactos ni componendas, pues cuando  se deja de reconocer el valor de la verdad se destruye la credibilidad del pueblo y hacia el pueblo.

Fueron días, tardes, noches y amaneceres en que las mujer de Quito, sin importar profesión, estrato social o cultural salimos a las calles, protestamos, levantamos la voz sin dimensionar los peligros y los retos que teníamos frente a nosotras, fechas, horas e instantes en que fuimos reconocidas, éramos el grupo de luchadoras que con la verdad en nuestros corazones y la fuerza de la  sensibilidad hicimos que la historia del Ecuador cambie.

Mujeres que con la esencia de la maternidad creamos vida pues luchamos por el ideal de la libertad, mujeres que revivimos la lucha y el sacrificio de Manuelita Sáez, buscábamos la libertad para el pueblo.

Nuestro reto como género es consolidar firmemente esta lucha y seguir de forma enérgica y solidaria el nuevo camino que ha comenzado a surgir en nuestro Ecuador, escribir las nuevas páginas de una historia que no sea letra muerta sino esencia de vida y patriotismo para que flamee la bandera de la equidad

Este grupo de luchadoras que antes habíamos espectado desde nuestros hogares en actitud de pasividad,  a partir del mes de noviembre del 2004 dimos la más grande  enseñaza a nuestros hijos, les demostramos que la dignidad se consigue con  entrega y  sacrificio, que no estábamos dispuestas  a transar  nuestra Patria por un puñado de fantasías y mentiras de un político que llevaba al Ecuador al despeñadero.

En la “lucha”,  nosotras las mujeres de hoy dejamos la vida diaria del hogar por la protesta en las calles, descubrimos nuestra fuerza interior, de amas de casa pasamos a activistas ciudadanas, de dulces y consentidoras madres a férreas luchadoras frente a la represión inhumana de la desmesura y la corrupción.

Hoy estamos aquí a pocos días del final de la primera victoria, pero lamentablemente parece que el círculo de poder del gobierno no comprendió ni comprende el moviendo de las mujeres, los jóvenes, los hombres y los niños, este fue el comienzo, el despertar de la conciencia de la mujer, que continuamos y continuaremos con acciones, convirtiéndonos en observadoras y centinelas de una democracia plena, pero para llamarla así necesitamos que se restituya el tercer poder del estado, mientras no se regrese al orden constituido no habrá paz ni tranquilidad, mientras no haya Justicia y una Corte real la democracia será manca, coja y muda.

Muy a nuestro pesar, en el Ecuador, nuestra Patria, la ética y la moral en estos últimos años han sido desechadas, olvidadas en el cesto de los recuerdos molestos, posiblemente pasadas de moda; por ello las mujeres debemos tomar como reto su restablecimiento, despertando la conciencia en los nuestros, la necesidad de conocerlas, vivirlas y practicarlas; vivir una democracia plena es fundir la verdad con la dignidad y dejar atrás la farsa  de esa “realidad forjada”, encontrar su esencia pero sobre todo aplicarla en nuestras vidas, pues cada hombre y cada mujer, somos el campo de práctica y la semilla del crecimiento, no olvidemos el orgullo de ser Ecuatorianos, de ser Ciudadanos por la Democracia; y, sobre todo de ser iguales y hermanos

Queremos dejar a nuestros hijos y a las futuras generaciones un Ecuador donde se respeten  todos los poderes, donde la aplicación de la Ley sea justa, donde la mentira sea desechada, donde la corrupción no exista, donde la palabra sea respetada, donde se reverencien los derechos, donde el servilismo desaparezca, donde la tranquilidad impere,  pero sobre todo como pueblo y cada uno de nosotros como Ecuatorianos, dejemos muy en alto que solo la dignidad hace grandes a los pueblos.

Finalmente, para el Ecuador del mañana,  no permitamos que nuestro espacios sean ocupados, allanados por personas que lo único que les interesa es el poder total, gente sin sentido de Patria,  cultores de la mentira y la patraña, eduquemos para el futuro y no olvidemos que hoy la mujer debe ser homenajeada, que esta obra es el reconocimiento a todas y cada una de las mujeres que a su modo y con su fuerza hicieron del Ecuador algo diferente del pasado y una esperanza para el futuro.

Gracias.