Inicio Contacto Quito, octuber 18, 2017

TODOS POR LA PATRIA , VOTA NO

 (Presentación  de ideas para votar “NO” en el referéndum)

Alejandro Ponce Martínez (14-08-08)

“Ciudadanos por la Democracia” surgió  espontáneamente cuando a fines de 2004, el gobierno del Coronel Gutiérrez destruyó el sistema judicial ecuatoriano e inició un período dictatorial que aún no concluye.

Desde el lunes 13 de diciembre de 2004 hemos mantenido un grupo de ecuatorianas y ecuatorianos el contacto permanente y estable para tratar de sustentar el adecuado retorno a la democracia.

Sentimos en nuestra conciencia el incumplimiento de los postulados prometidos después  de que el 20 de abril de 2005, cuando el Congreso Nacional logró, en acto que le honra, disponer la sucesión presidencial, pero el curso de los acontecimientos, guiados por organizaciones no gubernamentales y no por la Nación, impuso un nuevo descalabro a la organización republicana al designar a través de un tortuoso y corrupto proceso a la Segunda Corte Suprema de facto, que hace poco fue a tratar de arrodillarse ante la Asamblea Constituye, sin haber logrado siquiera ingresar al extraño sitio que se construyó para que se dictara, por medio de asesores españoles, un proyecto de Constitución.

Escuchamos en la campaña electoral de 2006 la propuesta para el retorno a la vida de Derecho mediante una Asamblea Constituyente, previamente aprobada por el pueblo, con el fin de realizar, según se dijo y ofreció, una reforma política consistente en reestructuras el Congreso Nacional y su mecanismo de elección, con el fin de que los representantes surgieran de distritos electorales y respondieran a los intereses de los votantes, y no de los dirigentes de los partidos políticos, oportunidad que significaría también superar la ausencia de la regla de derecho en la Función Judicial.

Sin embargo, los pasos se diseñaron en sentido contrario. Se sometió a consulta, y fue aprobado,  un estatuto que privilegió nuevamente en forma grosera el voto masivo por listas de personajes en su mayoría no preparados para elaborar una Carta Fundamental del Estado.

La Asamblea  absorbió poderes que jamás le dio la Nación. Suprimió definitivamente al Congreso que había sido parcialmente aniquilado por un Tribunal Electoral convertido en juez supremo, sin tener  atribuciones para ello. Dictó, sin tener facultades,  una serie de disposiciones tendientes a amordazar la iniciativa y a sustentar un esquema de poder basado en la persecución y en el miedo.

 

Descargar artículo completo